En un marasmo.

Cotocaza

 Dibujo denuncia sobre el paro en la península.

Pasan los días, algunos más señalados que otros y algo tengo dentro hoy que tengo que escribir.

Nuestra verdadera cárcel somos nosotros mismos, la verdadera utopía quizá sea la objetividad. Nada es lo que aparece a nuestros ojos pero si además son los ojos de otros, la cosa se complica.

Tanto a veces es así que de ahí el título de este texto. Solo queda a veces mirar para dentro y tratar de ver ahí algo más, algo que poder sacar y revisar mejor.

Ideas, sentimientos, momentos, bromas, opiniones, lo que sea para no callarme lo que recuerdo, lo que estos ojos ven y mis oídos escuchan y ponerlo en palabras para llevar, para compartir así mis emociones. Por que cuando todo es tan de mentira a veces solo queda refugiarse en la verdad de las propias emociones, de esas que salen solas por que ya estaban ahí antes de que ni siquiera lo supiese.

Es difícil ser un grupo, una familia, un equipo. Es difícil practicar el pensamiento colectivo a diario con los de más cerca y tarea ardua a veces es, hacerlo con los que están algo más lejos. Si nuestra especie fuese más gregaria quizá, no se, lo tendríamos más fácil.

Para llegar a ser una red antes supongo que tendríamos que estar dispuestos a ser un nodo. Aunque solo sea por su situación entre varios interconectándolos, ya cada nodo tiene un gran valor. Pero no nos han enseñado eso no al contrario, solo el éxito nos parece valer para sobrevivir y no un día de éxito no, hay que ser exitosos siempre, all the time.

Quizá así consigan que solo pensemos en lo más inmediato, que creamos que competimos y que siempre luchemos individualmente y no por la colectividad.

Creemos y decimos que la democracia nos ha traído prosperidad y justicia social. Ahora que cada vez ambas cosas andan más escasas, a ningún “gran” partido parece que de verdad le preocupe mejorarla, evolucionarla. Debe ser cosa de perroflautas eso ¿verdad?.

Vemos muchas protestas por los recortes pero ninguna de los militantes y bases de los grandes partidos por una democracia más de verdad. De lo que llamáis derecha no esperaba otra cosa, pero si de los otros.

Veo muchas huelgas por privatizaciones, por salarios, por despotismos varios y cada vez más por cierto, pero no veo un movimiento político que se reúna en torno a una sola idea clara y simple, una idea que reúna a la gente para que lo que esta pasando no se pueda volver a repetir y mucho menos perpetuar como ya lo está haciendo.

Un movimiento “solo”, de momento, por un sistema más democrático que ponga casi imposible el hecho de que a pesar de que a tu marca se la pille robando por prácticamente todo el territorio, de todas las arcas y en todas las franquicias, ésta mantenga el poder absoluto o la mayoría de los escaños en la oposición.

¿Cómo? Pues, y eso es lo que más me sorprende por que no es tan difícil de saber, con una elección que no premie, por la aplicación de la ley d´hont a los resultados, con casi el doble de escaños de los ganados por los votos a la opción más votada y casi otro tanto a la siguiente, dejando así a los demás como simples comparsas o a lo más, de forzadas bisagras.

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Todos los que defienden este sistema ya sabemos quienes son y les ha ido muy bien con él, incluso en sus peores momentos les va estupendo, por que no es un sistema democrático. Es un colchón para los dos grandes partidos que en sus inicios, muerto Paquito, captaron el voto de lo que llamamos las dos Españas.

Está muy bien tener un gran programa y unas ideas, las que sean, pero antes contemos los votos con la claridad y honestidad que merecen, luego, hagamos las campañas que sean, después de tener de verdad democracia.

Un sistema que de más medios a los jueces y no a los ejércitos, que ponga más el ojo en las SICAV que en mi declaración de la renta, que se preocupe más por su vida personal y menos por la mía en general y ahí meto tantas cosas como el aborto, la religión, el amor, y otras muchas cosas que tanto tiempo lleva ignorando, penalizando, en el fondo ideologizando y de una manera además antediluviana, contra natura.

Un sistema que no trate de endeudarse y endeudar a todo el mundo. Que no nos de a elegir entre varios modelos educativos dependiendo de nuestro poder adquisitivo. Que vea la deuda de otra manera, la suya y la ajena. Un gobierno que no trabaje casi en exclusiva para la banca. Que crea en el mantenimiento y en la recuperación y/o puesta en valor como forma de crecimiento y creación de tejido económico y cultural por que sin lo uno creo que no hay de lo otro.

Un estado más fuerte ante las fuerzas del capital, mejor gestor y distribuidor de todos los recursos con los que puede y debe contar pero más permeable ante la población, más cercano y eficaz, menos blindado con cargos de por vida en todos sus estamentos cosa que no existe normalmente en el “espacio exterior”.

Quizá con más personal ¿por que no? si hay tantas cosas sin hacer, pero en muchos casos con menos sueldos y más rendimientos, con otras estructuras internas de trabajo que responsabilicen a cada uno de su tarea o de la de su equipo.

La sociedad solo será tomada en cuenta si tiene claro lo que quiere de sus políticos y como lo va a conseguir. Una corresponsabilidad en el trabajo a realizar como representantes de sus electores, en el diálogo con los otros grupos políticos y en los necesarios pactos a varias bandas a realizar, otros equilibrios en las fuerzas políticas y sociales que los que actualmente tenemos y más movilidad en el poder, mucha más si no lo hacen como debieran, o se les sorprende robando de una forma o de otra.

La transparencia solo se da si hay luz, no basta con llenarlo todo de “cristales” y muchas veces opacos.

La injusticia actualmente es matemática, segura. No abusemos de la creatividad matemática y contemos los votos con sencillez y humildad sin llevarlos hasta la actual impunidad. Por último hoy una pregunta, ¿Este sistema electoral es de derechas o de izquierdas? hasta pronto.

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