Dependizados.

2014-03-17 08.41.42

 

Si tuviese una forma de decirlo sería con el palabro que acabo de titular ésta, espero que breve entrada.

Hemos, entre todos, aceptado ser tutelados no gobernados, si por gobernar entendemos gestionar y solucionar en la medida de lo posible y más allá los recursos y necesidades de la gente.

Se han invertido o nunca estuvieron en su sitio las cosas. El pueblo sirve al estado y no al revés. El estado utiliza los recursos de todos en su propio beneficio.

Para ello consigue hacernos permanentemente creer que nos protege, inventándose enemigos. Que nos ayuda creando empleo, cuando lo destruye. Que nos cuida cuando ve toda la industria sanitaria como un recurso más. Un recurso enorme para repartir entre amigos y/o hacer política con ella, o con la falta de ella.

 

40is

 

Diciendo que nos defiende con su justicia cuando solo es eso, su justicia. Un ámbito donde, muchas veces, todo depende de a quién conozcas y cuanto dinero tengas para tu defensa o ataque.

Por eso entre otras cosas creo que todavía no tenemos gobierno y ya no digo democrático por que me da pudor. Tenemos un tutor, un tutor pulpo que todo lo bueno quiere controlar y de lo malo, allá te las puedas apañar o con dinero librar. Un todo por el endeudar y a la usurera banca engordar.

Democria-degener

 

Un ente que nos obliga a vivir bajo el yugo de una fe y unas “costumbres” que muchos no solo no compartimos si no que detestamos. De la cual se derivan muchas actitudes y prejuicios que marcan nuestra vida social, laboral y personal.

Como un padrastro al que no has elegido pero debes tu devoción, tu ilusión y todo tu esfuerzo por supuesto.

Un gobierno dependiente de su pueblo y ferreamente organizado para mantener sus prebendas y sus status. Pero un gobierno también que se muestra independiente del sufrimiento de sus contribuyentes, al margen de sus problemas debido siempre a fabulosas excusas relacionadas con estamentos y ámbitos que al común de los mortales se nos escapan por completo.

Un gobierno que con sus impuestos al trabajo convierte el trabajo independiente en una suerte de sueño inalcanzable. Un gobierno que deja luchar en total desigualdad al grande contra el pequeño.

Y lo que es peor si cabe, un gobierno que no se piensa ni “independizar”, ni mucho menos soltar de su control tutelar y paternalista a sus contribuyentes. Que no piensa dejarles decidir, ni participar en política a no ser que sea bajo sus estandartes. Que no contempla la independencia más que como una escisión, una traición a su yugo.

Su discurso lleno de retórica y de una interesadísima lectura de la historia, le sitúa siempre con un cetro en una mano y con un sobre en la otra claro. Ahora ya no se si tiene sentido solo hablar de izquierda y derecha sin hablar también de aparato del estado y de pueblo llano. O de casta y plebeyos como tan de moda se ha puesto ahora decir.

Es curioso que sea una parte misma del aparato relacionada con la enseñanza la que defina así al aparato, pero hemos de reconocer que tiene su lógica dado que conoce muy bien el paño, además de contar con los conocimientos necesarios para comprenderlo en bastante profundidad. Espero que estas nuevas fuerzas políticas cuando toquen poder ejerzan de verdad el papel para el que sus votantes ya están confiando en ellas, más nos vale. Desde la pertinaz “abstemia” política espero os haya gustado este intento de escrito y volváis por aquí, os deseo tengáis un buen día, hasta pronto.

Anuncios